Un poco más sobre divulgación
En mi opinión, al público general
sí le interesa la ciencia, en especial en aquellas ramas que más tienen que ver
con la innovación y el desarrollo tecnológico, quizá, en especial, en los campos
de la salud y las comunicaciones, o, dicho de otro modo, en aquellas vertientes
que permitan y/o faciliten vivir mejor. En este sentido, me atrevería a decir
que el público en general considera que la ciencia tiene que ver fundamentalmente
con las cosas que se hacen y se dicen en el ámbito de las “ciencias duras”, y
que sí bien le interesa conocer mejor el contexto de pequeños desarrollos -y,
en especial, aquellos que pueden encuadrarse dentro del marco del desarrollo tecnológico- aquello que no sabe a experimental no interesa,
e incluso incomoda, a pesar de ser también ciencia (por ejemplo, el conocimiento que se desarrolla en el campo de la historia).
A este aspecto, los medios de
comunicación de masas cumplen un papel fundamental, ya que son ellos la
plataforma más utilizada por el público generalista para informarse sobre
ciencia, excepto en la franja de edad de 15-34 años[1].
Dado que los medios de comunicación funcionan a la luz de muchos intereses
comerciales, económicos y políticos, el tipo de conocimiento que trasmiten
tiene mucho de conciliador con respecto a los discursos normativos y a su
legitimación, excepto en algunos programas específicos sobre divulgación científica, de los que, al menos en España, podemos contar escasos ejemplos. Así, el acceso y la información que la gente tiene acerca de la
actividad científica tiende siempre a subrayar procesos amables con los
resultados y los campos científicos dominantes que no cuestionan nuestro
sistema de vida. Para entender este argumento es muy gráfica la paradoja acerca
del gran interés social y mediático que están despertando los procesos del
Covid-19 , el cual afecta a todos los habitantes del planeta por igual, entre
ellos también a los países más ricos, en comparación con la atención que se le presta
desde los medios de comunicación a los procesos del VIH, la cual, al ser una
enfermedad que afecta especialmente al continente más pobre del mundo, no
recibe una difusión proporcional a su gravedad e incidencia.
Internet es una herramienta super potente para la divulgación y la expansión científica, pero a la vista de que un grueso nada desdeñable de población, que según las fuentes consultadas tiene un interés elevado por la actividad y los descubrimientos científicos, se informa de todos estos asunto fundamentalmente a través de la televisión, creo que una mayor
y mejor presencia de divulgadores en los medios de comunicación de masas más
generalistas, así como más programas de divulgación con contenidos científicos más diversos, podría ser muy positivo para que la gente no sólo confíe más en la
actividad científica, sino para que la comprenda mejor, e incluso para que
ensanche su concepción de lo que es el progreso en el campo del conocimiento.
Esta
difusión, empero, ha de hacerse a través de divulgadores lo más independientes posible,
los cuales ofrezcan las garantías éticas suficientes para la apuesta firme de promover
más ciencia, un campo que según la “VII Encuesta de Percepción de la Ciencia”arrastra en España, en los últimos años, un interés creciente y significativo.
[1]
Datos extraídos del IX Informe EPSCYT 2018: «Internet es la primera fuente de información
científica para un 40,3% de los ciudadanos (un aumento desde el 37,7% de la
encuesta anterior). Pero es la televisión la fuente más consultada cuando se
cita más de un medio para estar informado en ciencia, con un 75,7%, frente al
63,4% de internet. Internet supera a la televisión como fuente de información
científica entre personas de 15 a 34 años. Además, internet es también la
primera fuente de información para quienes demuestran un interés alto por temas
científicos y tecnológicos (80,3%), seguida de la televisión (72%). Sin embargo,
para quienes manifiestan un interés bajo en temas científicos y tecnológicos,
la televisión es la primera fuente de información (78,8%), frente al 38,2% de
internet», en https://www.fecyt.es/es/noticia/principales-resultados-de-la-encuesta-de-percepcion-social-de-la-ciencia-2018.

Bueno, acabamos el curso. Lástima que te hayas tenido que pegar el atracón al final.
ResponderEliminarMe ha encantado leerte. Espero que a ti te haya sido de alguna utilidad la asignatura.
Nos seguimos viendo (o leyendo al menos)
Ha sido un placer estar en la asignatura. Me ha hecho pensar mucho sobre mis propios procesos como investigadora, y también sobre mi proyecto de tesis, así como entender mejor la Universidad como espacio de generación de conocimiento en su versión menos sesgada. Me ha gustado mucho poder dialogar con gente de otros campos y disciplinas, porque soy un poco sectaria con respecto a mi propia ubicación en este proceso de doctorado.
ResponderEliminar¡Ah! y por fin, he podido tener mi propio blog, que era algo que me tentaba, pero ante lo que nunca cedía.
Nos "leemos" en el segundo bloque. Espero poder seguir mejor la marcha en esta ocasión y que no se me atraganten los quehaceres todos al final.
¡Un fuerte abrazo!
:-)
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