sábado, 21 de marzo de 2020

5. Comunicación no formal: la divulgación








La divulgación como actividad científica




Efectivamente hay redes sociales específicas de científicos, tales como Researchgate, aunque realmente yo no hago uso de ninguna de ellas. No podría especificar una razón que sostuviera por qué no tengo un perfil propio, porque la verdad es que, a nivel personal, soy bastante defensora de la divulgación científica, y creo que establecer redes menos rígidas en torno a la actividad científica es positivo prácticamente desde todas sus vertientes, desde el impulso de procesos de difusión de nuevas líneas, productos o publicaciones hasta la propia democratización del conocimiento como un derecho de todos y de todas, no solo de ciertas élites científicas. Como bien se apuntaba en la entrada de presentación de esta tarea, la divulgación es una obligación moral, y en el sentido de que dicha consigna me parece muy acertada, poner el conocimiento, pero también sus procesos de generación y maduración al servicio de cuanta más gente mejor, me parece una vía deseable para la construcción de una sociedad más igualitaria, democrática y reflexiva, más bien al servicio del bien común que de ciertos intereses particulares y políticos. 

En este sentido, parece sensato que, en el pasado, efectivamente, haya dedicado parte de mi tiempo a la divulgación. Participaba en una revista de contenidos generales y me encargaba de llenar una sección que trataba la historia de las mujeres desde una visión alternativa: rescatando protagonistas femeninas cuya contribución a la historia del desarrollo de las artes y la literatura era en cierto modo reseñable y que, sin embargo, no aparecían apenas en los libros generalistas de historia. Era una actividad enriquecedora, por un lado, porque me servía para hacer llegar ciertos conocimientos muy específicos a un público más general y generar curiosidad e interés por ámbito poco representados socialmente. Y, por otro, porque creo que cuando un investigador trata de trasmitir conceptos y realidades complejas a través de un lenguaje más llano, el sentido del conocimiento también se allana, y esto es bueno tanto para el conocimiento como para el investigador.

Insisto, por lo tanto, en que la divulgación es una rama que me gusta mucho, casi más que la comunicación científica formal, quizá por carácter y disposiciones personales, pero, sobre todo, porque considero que la experiencia divulgativa es una parte significativa de la experiencia docente, especialmente de la extra-universitaria, experiencia que me parece que ha de enriquecerse con el mayor número de contenidos divulgativos que puedan engrosar el valor del currículo formal. Creo que eso sería bueno para todos los agentes del ámbito de la educación y la socialización, y, esto, en general, como sociedad, es bueno para todos y todas. 

Además, y con esto termino, quisiera resaltar en esta entrada que, desde una mirada propia de mi disciplina, la sociología, me parece muy interesante aplicar las medidas, los métodos y el propio relato de la actividad divulgativa, ya que a todo el mundo le gusta analizar y discutir sobre la sociedad en la que vive, de modo que, la posibilidad de ofrecer herramientas más reflexivas que contribuyan al análisis de los procesos sociales desde una perspectiva más rigurosa, pero también más crítica, podría ser muy enriquecedor a nivel epistemológico, pero también a nivel psico-social y por qué no, también ético. En ese sentido, soy bastante tendente a defender una sociología más divulgativa que científica, pues considero que “popularizar” cierto contenido ayudaría muchísimo a promover un pensamiento más crítico acerca de algunos lugares de nuestra realidad social.

2 comentarios:

  1. Además de todo lo que dices, pensar en cómo transmitir un mensaje complejo a alguien que carce de base, un lego, ayuda mucho a clarificar las propias ideas. Creo que la divulgación ayuda a hacer mejor ciencia. Pero esto no pasa de conjetura ;-)

    ResponderEliminar
  2. Totalmente de acuerdo. La divulgación ayuda a hacer mejor ciencia, y a comprenderla -y quererla- mejor. :)

    ResponderEliminar